Modelos de negocio en el periodismo emprendedor deportivo

En la línea de lo que argumentan Ana López Cepeda y Manfredi, los nuevos medios que son innovadores en la narrativa periodística (géneros, empleo intensivo de datos, infografía, análisis y prospectiva, formatos largos) son también quienes han innovado en la propuesta de valor (diseño, ilustración y géneros) y el modelo de negocio (ingresos). En cambio, los nuevos proyectos que emplean géneros tradicionales (noticias, crónica, actualidad) se sustentan sobre modelos de negocio propios del entorno analógico (publicidad, suscripciones). La supervivencia de estos frentes a aquellos está en entredicho en tanto que compiten en un mercado saturado y con liderazgos claros. Hay poca capacidad de creación de nuevos mercados de lectores mediante webs deportivas dedicadas a la actualidad futbolística del Real Madrid o el F.C. Barcelona. Estos proyectos no son sostenibles.

Tabla 3

Modelos de negocio en el periodismo emprendedor deportivo

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Elaboración propia. Fuente: Manfredi, Rojas y Herranz (2015).

La captación de grandes anunciantes y grandes masas de publicidad no cuadra con el periodismo emprendedor especializado en el ámbito deportivo. Cuesta hacerse hueco y generar audiencia masiva para que los números de inversión publicitaria cuadren con CPM, click-through, pay-per-click o cualquier otra métrica. Asimismo, la creación de un medio nuevo que compita con el dominio preferente de los convencionales tanto en prensa (Marca, As o el diario local) como en televisión parece una aventura difícil. Esto vacía los posibles desarrollos estrátegicos y anula la monetización por la vía de la audiencia masiva. Con una inversión y recursos limitados, hay que ofrecer un servicio periodístico muy diferente, bien en el mercado (geográfico o especialidad deportiva) o en la narrativa (géneros no noticiosos).

En relación con los contenidos, crece el rol del periodista como contextualizador, una función que consiste en ser capaz de contar las historias, pero además de explicar por qué son urgentes, importantes o relevantes para el interés público. Así, cambia la función, la forma y la narrativa. En la práctica, el periodista ha ampliado su catálogo de tareas. Es ahora también un redactor para nuevas redes, así como un editor, que dirige su propio sitio web, que escribe de forma regular en uno o sus propias historias en red. Con estas nuevas funciones, el periodista se resitúa en la cadena de valor. No basta con redactar (bien) un texto de interés para la audiencia, sino que además hay que poner el énfasis en la verificación y en la interpretación. Ante el caudal de información que fluye en internet y los nuevos medios, la tarea del periodista tiene que orientarse hacia la capacidad para organizar dichos flujos.

Interesa aquí el ejemplo de Salvador Carmona durante su etapa en El Español. Sus análisis, ajenos a la noticia inmediata, permitían un enfoque distinto, pausado de los resultados y los acontecimientos deportivos. Hereda el espíritu de Nate Silver, el periodista estadounidense que pasó de las predicciones deportivas a la sección de política. Otro caso conocido es Miguel Gutiérrez, promotor de La Libreta de Van Gaal, que realiza una crítica serena sobre el periodismo deportivo, sus contracciones y erratas. Colabora con distintos medios de comunicación, como Onda Cero Radio o Sabemos.

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En síntesis, el estudio de la naturaleza de los proyectos periodísticos concluye que la innovación es el atributo más importante para la supervivencia del proyecto. Innovar significa ser únicos, anticiparse a los cambios o desarrollar una actividad económica diferenciada. Las empresas periodísticas no han podido o no han sabido gestionar la innovación y, de forma consecuente, adaptarse a la sucesión de transformaciones en la empresa, el entorno, la profesión y el consumidor. Robert G. Picard, consultor de medios, piensa que mientras el negocio funcionó, ni los editores ni los periodistas se preocuparon de los cambios que se avecinaban: ”en el siglo XX, los periodistas dejaron de preocuparse por el negocio. Cuando se decidió lo que era valioso del producto, ellos estaban fuera del mercado con muy poca opinión sobre lo que era y no era importante”. Los periódicos han liderado la distribución de información y la agenda informativa en los últimos 150 años, pero la tecnología y los nuevos medios han cambiado las reglas del juego. Se atribuye escasa capacidad innovadora a quien lidera el mercado. Si no todo va bien y el flujo de caja es constante, ¿quién se atreve a innovar?

Ahora que sobreviene el descenso de la circulación de los ingresos procedentes de la publicidad, a los diarios convencionales se les agota el tiempo de innovar, experimentar y encontrar fórmulas razonables en el mundo digital. Ahí es donde los emprendimientos periodísticos tienen la oportunidad de ofrecer un producto y un servicio periodístico ajustado a las nuevas demandas.

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